Anestesistas: Más allá del Pabellón
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Dr. Ramón Coloma, médico jefe del departamento de Anestesiología de Clínica las Condes.



El 16 de octubre fue el día internacional del médico anestesista. Si bien en el último tiempo como especialidad han estado en el centro de la noticia debido a las acusaciones realizadas por el ministro de salud, respecto de su ausencia en el sector público, lo cierto es que- y lejos de la polémica- muchos desconocen cual es su relevancia o sus labores dentro del área médica quirúrgica. El doctor Ramón Coloma, médico jefe del Departamento de Anestesiología de Clínica las Condes, nos ayuda a descifrarlo.

La gran mayoría de las personas desconoce la labor del anestesista, ¿Cuál es la importancia de este profesional médico?
Para ser anestesiólogo primero hay que ser médico. Luego de estudiar 7 años la carrera de medicina, debe realizarse una especialización en anestesiología que habitualmente dura 3 años. Hay algunas becas de anestesia que duran 4 años incorporando 1 año para el manejo de pacientes de cuidado intensivo. Ser anestesiólogo implica adquirir las habilidades para dar anestesia y manejar a los pacientes, no solamente dentro de pabellón sino que también fuera de él, tanto en el período preoperatorio, como en el post operatorio. Lo más relevante de la anestesiología es que incorpora algunas áreas de otras especialidades tales como cirugía o medicina interna. De la parte quirúrgica, el anestesiólogo utiliza las habilidades manuales y técnicas para una gran variedad de procedimientos, y de la medicina interna, el conocimiento de las diferentes patologías para el tratamiento adecuado de los pacientes. "Creo que la anestesiología resulta como una mezcla perfecta entre el conocimiento y las habilidades manuales para poder realizar diversos procedimientos tales como: punciones venosas, arteriales y lumbares, intubación traqueal, anestesias regionales, bloqueos periféricos, entre otros".

.- ¿Qué avances notables existen hoy en el ámbito de la anestesia? ¿Cómo ha cambiado la función del anestesiólogo?
Como en todas las especialidades médicas, ha habido avances importantes desde el punto de vista farmacológico y fundamentalmente para los anestesiólogos en lo que se refiere a la monitorización de los pacientes sometidos a anestesia. En un comienzo, esta monitorización solo incorporaba control de la presión arterial y frecuencia cardiaca. Más adelante se incorporó la electrocardiografía, oximetría de pulso y la capnografía (medición de CO2 espirado). En la actualidad hay otros tipos de monitorización que son mucho más avanzadas, como por ejemplo la monitorización de la profundidad de la sedación y anestesia general, que es como un mini electroencefalograma que se utiliza en determinados pacientes. Aunque todavía no es un estándar en anestesia, nos asegura con una alta probabilidad que un paciente está adecuadamente sedado o anestesiado durante una intervención. El gran avance de la especialidad en los últimos tiempos, está dado por el perfeccionamiento de la monitorización con métodos no invasivos para poder mantener a nuestro paciente en las mejores condiciones durante la anestesia.

.- ¿Se puede decir que aún existe temor al uso de anestesia por los pacientes?
Creo que cada vez el temor a recibir anestesia es menor; los pacientes están más informados y si no saben, preguntan sus dudas. En la actualidad, el progreso ha hecho que los medicamentos y los insumos que se utilizan para dar anestesia sean cada vez mejores. Históricamente por ejemplo, los pacientes que se sometían a anestesia espinal (raquídea) como bloqueo regional, ocasionalmente padecían de dolor de cabeza en el post operatorio y debían mantenerse 24 horas sin almohada y en reposo. Eso efectivamente era así, y dependía del número de punciones realizadas y del diámetro y el estado del trócar con que se realizaba el procedimiento. Antiguamente éstos eran reutilizados, lo que progresivamente deterioraba su punta, teniendo más posibilidades de ocasionar esta complicación. Actualmente todos estos trócares son desechables y tienen un diseño especial, por lo que este problema ya casi no existe. Por otro lado, la anestesia general cuenta con medicamentos cada vez más sofisticados, haciendo que su efecto no se prolongue en el tiempo y haciendo que los efectos adversos sean cada vez menos frecuentes. Todo esto ha hecho que el temor a recibir anestesia haya disminuido.

-El área de intervención del anestesista entonces, ¿No es solo dentro del pabellón?…
Exactamente; nuestra labor se inicia en el período pre operatorio, en el cual conocemos a nuestro paciente en una entrevista conocida como evaluación pre anestésica. En ella, se revisa la ficha clínica y averiguamos los antecedentes médicos y quirúrgicos, alergias y todo aquello que pueda ser relevante para el procedimiento anestésico. Revisamos además los exámenes preoperatorios y explicamos al paciente las alternativas anestésicas para la cirugía que se realizará, para tomar la decisión de qué anestesia realizaremos. Esta decisión se toma en conjunto con el paciente, salvo que sea una situación de emergencia. La anestesia puede ser local, regional, (asociadas o no a sedación) o general.
Durante el procedimiento quirúrgico el paciente recibe la anestesia planificada y es monitorizado de acuerdo a las recomendaciones correspondientes, para mantener todos sus parámetros fisiológicos en los rangos normales.
El período postoperatorio se realiza habitualmente en una sala de recuperación, donde el paciente es vigilado, controlando sus parámetros hemodinámicos, respiratorios y estado de conciencia, hasta que se encuentra en condiciones de ser trasladado a su pieza, casa u otro sitio dentro del hospital.
El dolor postoperatorio debe ser controlado. Para ello se utilizan diversos esquemas analgésicos, que dependiendo de la cirugía realizada, puede incorporar fuera de los medicamentos, algunos bloqueos regionales.

.- ¿También son parte del manejo del dolor de los pacientes no quirúrgicos?
Los anestesiólogos también están involucrados en el manejo del dolor no quirúrgico. Algunos médicos sub especialistas dentro de la anestesiología se dedican al manejo del dolor crónico. Tratan pacientes que tienen dolor por un periodo prolongado- aquel dolor que dura más de tres meses- que requiere de la visión que el anestesiólogo puede entregar a través de medicamentos o bloqueos específicos para tratarlo.

.- ¿Qué complicaciones pueden ocurrir?
Como todo procedimiento médico, la anestesia no está exenta de complicaciones. Estas dependen de factores relacionados con el paciente, la cirugía que se realizará y la anestesia propiamente tal. Un estado fisiológico deteriorado y una cirugía compleja aumentan la posibilidad de complicaciones. A su vez, la anestesia tanto local, regional como general pueden presentar complicaciones mayores o menores. Entre estas podemos mencionar: reacciones adversas a medicamentos (alergias, por ejemplo, pudiendo llegar a shock anafiláctico), anestesia insuficiente, cefalea post punción de duramadre, náuseas y vómitos, dolor e hipertermia maligna, entre otras.
En el éxito de su tratamiento influirá la pesquisa precoz y terapia oportuna. Para ello es fundamental la monitorización adecuada de los pacientes y el conocimiento que todo anestesiólogo bien preparado debe tener del manejo de estas complicaciones.


Con el pasar del tiempo, dependiendo del tipo de anestesia que se administra, se han ido generando algunos estándares de monitorización para los pacientes; estos estándares han sido preparados por la Sociedad de Anestesiología de Chile y reconocidos por el Ministerio de Salud. Se encuentran publicados en el sitio web de la Sociedad: www.sachile.cl junto con información relevante para los anestesiólogos y pacientes.

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